
El documental dirigido por la directora canadiense y Michael Parfit narra la historia de una ballena que buscó a los humanos al saltarse el muro de la vida salvaje
Comer muchos sándwiches de manteca de cacahuete. Ésa fue una de las tácticas de «producción» de la película ‘Saving Luna’, que los directores canadieneses Suzanne Chilsholm y Michael Parfit rodaron a lo largo de tres años siguiendo los avatares de una ballena que saltó las barreras que separan la vida salvaje de la sociedad humana y buscó la amistad de las personas para superar su soledad al perder el vínculo con su familia. La película, además, fue financiada a través de las diversas ayudas que se conceden en Canadá a la producción documental y contó con el apoyo de la televisión pública canadiense (la CBC) y de otras dos cadenas de televisión. Seguir leyendo…